La fiesta de San Ignacio

Cada 31 de julio la Iglesia celebra la fiesta de Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús.

En Lima, todos estamos invitados a la Eucaristía que se llevará a cabo en la Iglesia de San Pedro (en el centro de Lima), a las 7.30 p.m.

En Arequipa, la Eucaristía se celebrará en la Iglesia de La Compañía, a las 7.00 p.m.

¡Feliz fiesta a toda la familia ignaciana!



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La cultura pop entre lo sagrado y lo profano


Una mirada al mundo de la moda, los videos musicales y el internet como espacios de expresión de lo «religioso» en el mundo de hoy


A inicios de los años 90 se empezó a acuñar un nuevo término en la sociología contemporánea: la Generación X, que pretendía definir -o quizás en ese intento sin pretenderlo renunciaba a hacerlo- a la generación nacida a finales de los años 60 y durante los años 70. Una serie de libros y películas pobló el mercado de tal manera que todo el mundo comenzó a hablar de la Generación X, una generación que parecía tan distinta de aquella que se había rebelado del mundo entero en mayo del 681. Una de las películas que causó mayor impacto en ese momento fue «Reality Bites2» que tuvo como protagonista a la entonces famosa y aclamada por la crítica Winona Ryder, ícono de esa generación, y se convirtió en una verdadera película de culto, que mostraba una generación, que en buen peruano podríamos calificar como «ni chicha ni limonada», ni compromiso político setentero ni reivindicaciones identitarias de los ochenta, más bien una generación oscura, un tanto «dark», en búsqueda de un sentido por la vida que parecía ya no tenerlo, como lo muestra una de sus figuras más emblemáticas, Kurt Cobain, líder de la mítica banda Nirvana, que acabó con su vida de un disparo. Temas como el de la Generación X y su relación con el postmodernismo han hecho correr litros de tinta en el mundo entero. Y la última palabra aún no está dicha.


Un libro que se acerca al fenómeno de la Generación X desde una nueva perspectiva es «Virtual Faith3» de Tom Beaudoin4, que aunque fue publicado hace 10 años sigue siendo una obra de toda actualidad. Para tener una idea más clara, o quizás más confusa, del objetivo del autor basta echar una mirada al subtítulo del libro: «La Irreverente Búsqueda Espiritual de la Generación X». Beaudoin trata de encontrar elementos de expresión «religiosa» o «espiritual» en las distintas manifestaciones de la «pop culture». Objetivo desproporcionado, dirán algunos, quizás bordeando los límites de la blasfemia y la herejía, acusaciones hechas por algunos de los lectores del primer borrador de su libro. Sin embargo este teólogo formado en la prestigiosa Harvard University School of Divinity y con un Ph.D. del Boston College, apoya sus investigaciones y afirmaciones en textos de las Escrituras y de los Padres de la Iglesia, así como de filósofos de la religión y teólogos reconocidos dentro de la ortodoxia. Su preocupación es vincular la teología católica con el mundo postmoderno, tarea que él mismo trata de llevar a cabo desde su rol de educador (es profesor de teología pastoral en la universidad jesuita de Santa Clara, Estados Unidos) y ministro de la palabra, así como escribiendo sobre religion y cultura5.

Beaudoin focaliza su atención en algunos aspectos de la denominada «Pop Culture» : la moda, los videos musicales y el ciberespacio. ¿Qué joven que haya crecido entre los locos años 80 y los oscuros años 90 no se puede sentir en relación con estos elementos de la cultura juvenil urbana? El autor de «Virtual Faith» suma a sus citaciones teológicas y filosóficas su propio análisis de algunos videos musicales que marcaron esos años, en los que él encuentra diversos elementos a través de los cuales la Generación X podía ver reconocida o expresada su manera de acercarse a lo «trascendente». Losing my religion de R.E.M.6, Heart Shaped Box de Nirvana7, Jeremy de Pearl Jam8, Black Hole Sun de Soundgarden9 yLike a Prayer de Madonna10, son algunos de los videos que él considera como emblemáticos de esta época y de esta manera de expresar lo sagrado desde la cultura de lo audiovisual.

Es cierto, estos videos marcaron época. Casi todos ellos vieron reconocidas sus calidades artísticas con múltiples premios MTV de esos años, algunos de ellos fueron censurados por la crudeza de sus imágenes o por la dureza de su simbología, desde una Madonna con estigmas en las manos, hasta un Jesús anciano subiendo a su propia cruz en el video de Nirvana, pasando por el ángel que se cae del cielo y al que se le cae le peluca en el video de R.E.M. todos estos videos causaron revuelo. Pero ha pasado más de una década y los videos musicales de hoy no son los mismos. Nirvana ya no existe. Pearl Jam se encuentra en reposo mientras su vocalista Eddie Vedder escribe música para películas como Into the Wild. R.E.M. sigue produciendo aunque sin el éxito comercial que alcanzó en su momento. Y Madonna, ella sigue allí, causando escándalo todavía al cantar desde una cruz en su gira «Confessions Tour». ¿Pero donde quedó la manifestación de elementos religiosos de los que habla Beaudoin en su libro?



Ello hoy no queda del todo claro. O por lo menos no se manifiesta de una manera explícita. Lo que sí se mantiene es la fuerza de los elementos que señala Beaudoin como característicos de la cultura Pop -y que quizás son los que mejor la definen- es decir, la moda, los videos musicales y el ciberespacio. Todo aquello que antes servía como vehículo de la expresión religiosa o espiritual de la Generación X, ahora esconde estos elementos o quizás habría que decir que los muestra de una manera distinta, nueva, por descubrir. Habrá quienes condenen la cultura Pop como una cultura que entroniza el placer, la belleza, el lujo, como las únicas maneras de ser feliz y de realizarse como persona. No les falta razón. Pero quizás habrá algo positivo que encontrar en esta cultura Pop, algo que todavía les habla a los jóvenes de hoy en día y desde donde ellos pueden expresarse o reconocerse en las expresiones de otros.

El mundo de la moda, de los videos musicales y del ciberespacio mueven cantidades industriales de dinero, por lo tanto está en estrecha relación con la sociedad de consumo. Pero no podemos cerrar los ojos. Es en este mundo en el que los jóvenes y los no tan jóvenes tienen puesta su atención. La fuerza de este mundo no se puede negar. Y así lo demuestra un hecho tan banal como importante, las tres grandes divas de la música pop, Madonna (49), Janet Jackson (42) y Mariah Carey (38) han dirigido todas sus baterías a publicitar sus últimos lanzamientos discográficos utilizando todos estos medios. Es cierto que ellas no tienen ni la juventud ni la belleza de Beyoncé o Rihanna, pero «más sabe el diablo por viejo» dice un antiguo refrán que estas veteranas del negocio del espectáculo conocen y aplican bien.

Para muestra un botón. Madonna acaba de lanzar al mercado su último single «4 minutes» seguido del estreno de un video con elementos futuristas y con un mensaje apocalíptico : «solo quedan cuatro minutos para salvar el mundo», dice el coro de la canción en el que Madonna comparte crédito con el nuevo rey midas del pop, Justin Timberlake. Más allá de la producción musical, con influencias hip-hop, para la que se ha rodeado de los exitosos Timbaland y Pharrel Williams, Madonna ha montado toda una campaña publicitaria mostrando por enésima vez su nuevo cambio de look, que la pone como portada de diversas revistas de tirada mundial. Estas semanas su rostro aparece en Madame Figaro, Elle, Vanity Fair, Daze and Confused, GQ, entre otras. El mundo de la moda a sus pies. Su video ha sido estrenado en itunes con caracter de exclusividad y ha sido dirigido por la dupla francesa Jonas & François conocidos por haber dirigido el aclamado video D.A.N.C.E. del grupo francés Justica11. Y el lanzamiento del single, que ya es número 3 según el ranking elaborado por la revista Billboard12, se hizo por Internet antes de empezar a sonar en las radios. La página web de Madonna te conecta directamente con los sitios web desde los que puedes descargar el single. Y el ciberespacio está poblado de páginas y blogs que dan detalles sobre la vida y la carrera musical de la reina del pop, destacando los encarnizados debates sobre su rivalidad con Mariah Carey, quien tampoco ha descuidado ninguno de estos espacios de la cultura pop para anunciar su retorno a la arena musical. Su nueva canción «Touch my bofy13» se ha convertido en su 18 número 1 en los EEUU, superando a Elvis Presley y a solo dos números 1 de los Beatles. Por lo visto sus recetas sí que dan resultado. La utilización de estos medios ha logrado colocarlas en las ventanas de los millones de usuarios de internet, en las portadas de revistas, así como en las pantallas de televisión del mundo entero.



Como es claro hemos cambiado de registro. De pronto ya no hablamos de elementos religiosos. Madonna ya no usa las cruces de antaño. Ya no se pelea con su tradición católica ahora que es una adepta a la kabhala judía. Lo que sí es evidente es que ella sí sabe utilizar la cultura pop para afianzarse como personaje central del mundo musical actual. Sin embargo la relación con estos espacios de la cultura pop no siempre son así de exitosos ni satisfactorios. Podemos pensar en Britney Spears y Amy Winehouse. La primera, niña mimada de los medios de finales de los noventa, con ventas multimillonarias de sus discos, convertida en los últimos dos años en la protagonista principal de la prensa sensacionalista gringa que sigue paso a paso su camino de autodestrucción. Vía internet, vía la television y las revistas, Britney es mostrada en todo el apogeo de su decadencia personal. Lo mismo ocurre con la Winehouse, reciente ganadora de cinco grammys, quien hace más noticia en el Reino Unido por sus problemas adictivos que por sus cualidades musicales. En ambos casos es el mundo pop el que las consume, el que las utiliza como «chivos expiatorios», la cultura pop muestra como en un espejo dos reflejos de la decadencia humana, y lo hace sin mayor piedad y utilizándolas como objetos comerciales, puestos en venta en medio del dolor que puedan estar viviendo.

Ya no se trata de la cultura pop que se mueve entre lo sagrado y lo profano, mezclando símbolos (ángeles, crucifijos, textos bíblicos, santos), sino de una cultura pop centrada en la ansiedad de encontrar productos que vender. En los noventa se hablaba de una búsqueda espiritual entre los jóvenes del mundo entero, de allí el éxito de la música gregoriana o de la música «new age». Hoy todo ello parece parte del pasado. Quizás el video de «4 minutes14» de Madonna, donde los personajes principales, ella y Timberlake, huyen de una sombra negra que parece consumir todo lo que encuentra a su paso en un mundo ganado por la rutina, sea una alegoría de lo que puede ocurrir con esta cultura pop en una época de muchas preguntas y sin mayores respuestas. Quizás un elemento esperanzador sea la manera en la que Alicia Keys dio inicio a su último concierto en París hace unas semanas. En medio de la atenta espera del público a la aparición de la talentosa cantante, un video la muestra sentada en un templo cristiano escuchando una prédica seguida de una performance al más puro estilo gospel, cuando de pronto Alicia se levanta de la asamblea y se dirige hacia el escenario a cantar. En un abrir y cerrar de ojos el Coliseo Deportivo de Bercy se convertía en una prolongación o en una nueva encarnación del Templo. Otra vez los límites entre lo sagrado y lo profano puestos en cuestión. Las intuiciones de Beaudoin siguen siendo válidas hoy en día. La cultura pop está allí y sigue en constante cambio. Lo mismo ocurre con la juventud, una juventud que hoy se reconoce distinta a la de generaciones anteriores. La cultura pop y la juventud están en constante relación, ya sea en Paris, Nueva York o Lima. Y no bastan un par de conceptos generales para definirlas, al contrario caeríamos en el error del “cliché” fácil. Estamos frente al desafío de reflexionar sobre estos temas que nos conciernen, quizás aventurándose a proponer claves de lectura que nos ayuden a mejor comprendernos en este mundo pluricultural e interconectado. El debate queda siempre abierto.

Víctor Hugo Miranda, S.J. (Teólogo). Limeño. Comunicador. Estudia Teología en el Centre Sevres de Paris.


1. Se acaban de cumplir 40 años de aquella famosa revuelta en París, de la que los especialistas aún siguen hablando, algunos diciendo que fue un fracaso total, y otros señalando que abrió las puertas al mundo hacia una mirada más abierta y tolerante frente a la libertad cultural, religiosa, sexual y política. Cfr. Diario Liberación, París, marzo 2008.
2.http://www.imdb.com/title/tt0110950/
3. Tom BEAUDOIN, Virtual Faith, The Irreverent Spiritual Quest of Generation X, Jossey-Bass Publishers, San Francisco, 1998.
4.http://www-relg-studies.scu.edu/facstaff/beaudoin/
5. Su último libro se titula : Consuming Faith: Integrating Who We Are With What We Buy, Sheed and Ward, Chicago, 2004.
6. http://www.youtube.com/watch?v=M7vs21ZKrKM
7.
http://www.youtube.com/watch?v=SK7Ai9dWrRQ
8. http://www.youtube.com/watch?v=gskAeWgEExk
9. http://www.youtube.com/watch?v=qiSkyEyBczU
10. http://www.youtube.com/watch?v=icrUkBaSefs
11. http://www.youtube.com/watch?v=A8bwZf3vXjg
12. http://www.billboard.com
13. http://www.youtube.com/watch?v=CzxR8OH-fDQ
14. http://www.youtube.com/watch?v=DToWue7yDDc

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Jesuitas en la Prensa: J. Cuquerella y Fe y Alegría


En su portada del domingo 13-04-08, el diario El Comercio saluda a su público lector destacando la labor de Fe y Alegría del Perú:

En la versión digital de El Comercio, la nota completa: El educador con éxito>>>

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Los 440 de los Jesuitas del Perú


Un primero de abril llegaron los jesuitas al Perú, el año 1568, hace 440 años. Era un grupo de 6 jesuitas, 4 sacerdotes y dos hermanos; hoy somos alrededor de 200, entre sacerdotes, hermanos, novicios y estudiantes. El Colegio de San Pablo, donde hoy se levanta la Iglesia de San Pedro -en el centro histórico de Lima-, fue el primer asentamiento jesuítico en tierras peruanas.

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Comentario de Enrique Rodríguez, S.J. >>

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Los EE para Universitarios - Jesuitas



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Jesuitas: el final de la CG 35




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Jesuitas: los frutos de la CG 35


La Compañía al día

El jueves 6 de marzo fue clausurada la Congregación General 35 de la Compañía de Jesús, nuestra máxima instancia de gobierno, y, por ello, el acontecimiento más importante en la vida de la Compañía de los últimos años. Sin duda, el fruto más importante de la CG 35 ha sido la elección del P. Adolfo Nicolás como nuevo Superior General, así lo evidenciaron los medios periodísticos más importantes del mundo. Junto con ello, la Congregación, como órgano legislativo, ha elaborado 4 decretos que pronto se darán a conocer a la Compañía Universal. Los temas son: el gobierno de la Compañía, la obediencia, la colaboración con los laicos y la identidad jesuita. Aunque sin formular decretos, la Congregación también se ha pronunciado sobre temas de gran importancia como la ecología, la juventud y la justicia en el mundo (pobreza y migraciones). En tercer lugar, hay que destacar la elección de un nuevo equipo de gobierno que acompañará al P. Nicolás durante los próximos años. La Congregación ha terminado y los jesuitas congregados pronto han iniciado el retorno a sus provincias. Comienza ahora el vital proceso de renovación de toda la Compañía en el acontecer de todos los días.

Destacamos, mediante el siguiente enlace las palabras del nuevo P. General. Ellas reflejan de modo muy elocuente su espiritualidad, su estilo personal, y el camino por donde ha de conducir el gobierno de la Compañía de Jesús >>>


Ofrecemos también este pequeño video. Una significativa síntesis de lo que es ser jesuita hoy:



Finalmente, un enlace a la web preparada por el equipo de comunicación de la curia general, donde pueden apreciar, entre otras cosas, las fotos de la Eucaristía de clausura de la CG 35 y las presentaciones de los decretos y los temas tratados (en "Breves") >>>


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Magisterio en São Paulo: Carlos, S.J.


El magisterio es para los jesuitas en formación una etapa, entre los estudios de Filosofía y Teología, en la cual nos integramos a la misión de la Compañía, viviendo en una comunidad apostólica. En mi caso, fui destinado para la comunidad del Centro Pastoral Santa Fe, en São Paulo, Brasil. Hoy, volviendo hacia lo vivido en esos dos años, reconozco que mi experiencia de maestrillo “sin fronteras”, ha sido muy significativa e importante para vivir parte lo que significa la misión de los jesuitas en el mundo actual.

(Carlos, el segundo de la izquierda, de rodillas )

He vivido muchas experiencias, guardo de hecho muchas anécdotas. He tenido la oportunidad de conocer personas muy buenas, comprometidas y muy amables, que me han hecho querer más mi vocación como jesuita. En fin, muchas cosas que compartir. Personalmente siento que el magisterio ha sido una experiencia marcada por los desafíos, por estar en un país con idioma, con historia, con cultura y con costumbres muy diferentes a la mía, a pesar de estar en el mismo continente. Poco a poco fui entrando e integrándome a la labor pastoral, sobre todo, conociendo y acogiendo con respeto esa cultura de “jeito brasileiro”. Definitivamente, uno intenta lo que puede pero siempre falta algo que no se dá porque se es extranjero.

La vivencia comunitaria de mis compañeros jesuitas en ese tiempo de magisterio fue fundamental para entrar en la misión, así como también, para descubrir que existe una “vivencia jesuita” que es parte de la Compañía universal. Verdaderamente me sentí en casa, es decir, a pesar de estar viviendo en la provincia jesuita de Brasil Centro-Leste para mí era como si estuviera en la provincia peruana. El espíritu jesuita se vive y expresa en cualquier lugar donde se encuentre un compañero en misión. Sentir la cercanía y el afecto comunitario, fue importante para salir adelante ante los diversos desafíos.


El Centro Pastoral Santa Fe es una obra social jesuita que desarrolla proyectos de arte, música, teatro, danza, computación, espiritualidad y diversas actividades, todas encaminadas hacia la formación integral de los adolescentes y jóvenes más carentes y en situación de vulnerabilidad social de barrios pobres de la región de Perus-Anhangüera de S. Paulo. Nuestra misión allí es hacer que los adolescentes y jóvenes líderes comunitarios se sientan comprometidos con su realidad. Líderes ciudadanos sensibles y críticos con los problemas de desigualdad e injusticia que enfrentan. Personas que redescubren su valor como seres humanos, que se sienten solidarios con los demás, que creen que otra sociedad es posible. Que descubren que frente a la violencia y a la pobreza, es posible luchar por la paz, la esperanza, la vida digna. Que es posible creer en Dios, que se hace presente en la vida. De hecho, nuestra labor no ha sido sencilla, muchas veces enfrentamos cansancios y dificultades, pero seguíamos adelante no solo los jesuitas, sino también un grupo de laicos educadores y las hermanas de San Andrés, para hacer realidad el lema de nuestro Centro Pastoral “Eu vim para que todos tenham vida, e a tenham em abundância” (Jo 10,10); lema que nos inspiraba a seguir en el desafío de formar líderes para los demás.

Definitivamente, he vivido un tiempo muy rico en experiencias, sobre todo de trabajo en equipo, reconociendo que todos tenemos algo que aportar y que juntos todos aprendemos. Por eso veo que ha sido un tiempo de aprendizaje, de comprender el valor de la vida. De sentir la necesidad de aportar lo mejor para hacer frente a las necesidades humanas. Un tiempo de rezar con mucha esperanza y confianza en Dios, porque todo al final de cuentas depende de Él. Solo en Dios podemos dejar nuestros cansancios, y es Él quien inspira y mueve a seguir caminando en la misión. Así, mi experiencia de magisterio, en una misión de la Compañía en concreto, con jesuitas concretos, es fuente de agradecimiento a Dios, que me fortalece para seguir confiando, amando y entregándome como compañero de Jesús.

Carlos Quintana, S.J. (Teólogo). Chiclayano. Biólogo. Terminado el Magisterio ha comenzado la Teología en la Facultade Jesuíta de Belo Horizonte (FAJE), de Brasil.

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Jesuitas: los "Votantes" del 2008


Nuevos compañeros jesuitas se incorporan al grupo de los estudiantes jesuitas peruanos. El sábado 1 de Marzo, Michael Farfán, Daniel Chaw y Pedro Velazco hicieron sus votos, luego de concluir los dos años del Noviciado. Ahora se unen a la comunidad del Juniorado, para comenzar su formación humanística en la UARM. ¡Felicidades compañeros!

Michael (Cusco), Daniel (Lima) y Pedro (Tacna)


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Jesuitas en la Prensa: L. Herrera y Andahuaylillas


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De Benedicto XVI a la CG 35 Jesuita


"bajo el Vicario de Cristo"

Ver video (esperar que cargue)

"Como en varias ocasiones les han dicho mis antecesores, la Iglesia los necesita, cuenta con ustedes y en ustedes sigue confiando, particularmente para alcanzar aquellos lugares físicos o espirituales a los que otros no llegan o encuentran difícil hacerlo. En el corazón de ustedes han quedado grabadas aquellas palabras de Pablo VI: «Donde quiera que en la Iglesia, incluso en los campos más difíciles y de primera línea, en los cruces de las ideologías, en las trincheras sociales, ha habido o hay confrontación entre las exigencias urgentes del hombre y el mensaje cristiano, allí han estado y están los jesuitas»" Benedicto XVI

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Los diáconos se presentan: Marvin, S.J.

A pocas semanas de la ordenación diaconal de Marvin y Santín, ofrecemos dos entrevistas realizadas a ambos compañeros. En ellas nos hablan de sus estudios teológicos, de su vocación al ministerio sacerdotal y de sus quehaceres actuales :


1. Marvin: ¿Cómo has vivido este tiempo de estudios de teología?

Con mucha intensidad. Reconozco que al principio fui un poco escéptico ante la estructura de la Facultad. Me tocó un tiempo de cambios, de plan de estudios, de estructura académica; enfrentar algo nuevo es difícil. Pero después de este momento inicial le fui encontrando sentido a los cursos y me gustó mucho la teología. Lo bonito de la Universidad Javeriana es que te da espacio para que asumas tu responsabilidad en tu propia formación. Un tiempo muy bonito, de poder volver sobre mi propia historia, desde las lecturas, desde el Antiguo y el Nuevo Testamento. Porque creo que en el fondo la teología no es otra cosa que dar cuenta de tu propia experiencia de Dios en tu propia existencia. La teología para mí ha sido la experiencia de Dios en Marvin, y cuando digo Marvin es toda mi historia, desde mi infancia, mi ingreso a la Compañía y los años de formación. Creo que he tratado de vivirla con seriedad. Carlos me dijo una vez “la teología si no pasa por el corazón no es teología”. Creo que sabía lo que decía. La teología es un tiempo donde uno recoge mucho, de autores, de lecturas, pero a partir de ese recoger es posibilidad integración, desde tu propia vida. La teología para mí ha sido eso, un tiempo donde sentí un toque divino -digámoslo así- en mis limitaciones, desde ese amor de Dios. Ha sido un tiempo de reordenar, reconocer cosas y dar gracias a Dios. Y de darle contenido a mi vocación.

2. ¿Cómo viviste la experiencia de la Ordenación?

Gracias a Dios antes de la celebración tuve un tiempo para hacer Ejercicios y creo que allí fui capaz de volver sobre este último año, sobre mis infidelidades y sobre el amor manifestado. La ceremonia significó mucho para mí. La presencia de mi familia, de mis amigos jesuitas, de curas a quienes quiero mucho, de compañeros de camino que están conmigo, de compañeros que dejaron la Compañía y a quienes quiero mucho. La liturgia fue muy bonita. Uno siente que hay algo… el Espíritu de Dios aleteando. En la celebración lo sentí de una forma particular, sobre todo en las letanías. Pensé llorar mucho, pero creo que lloré lo necesario, fueron lágrimas de agradecimiento. Desde el inicio hasta le final no me cansé de agradecer. Por unos momentos, cuando el obispo me entregó el Evangelio, pedí mucho para ser profundamente consciente de lo que significa el ser diacono, para continuar prolongando ese amor recibido de Dios.

3. ¿Qué significado tiene para ti el diaconado? ¿Qué aconsejarías a los compañeros que comienzan la formación?

El diaconado es un tiempo muy bonito para reconocer lo sentido y vivido. Para mí el diaconado es un tiempo de gracia, donde necesariamente tengo que volver a ser consciente del llamado primero. El diaconado, como preparación al presbiterado, es tiempo de reposo, para poder ser más conciente de aquello que te ha dado forma. Es reflejar a ese Dios que ha pasado por tu vida y que ahora lo compartes con los demás, y vuelve sobre ti y te enriquece como persona. Tiempo de servicio, tiempo de dar, tiempo de recibir.

A mis compañeros que comienzan la formación aconsejaría que confíen en Dios. Uno entra a la Compañía, en primer lugar, porque ha sentido un día el amor de Dios; y el tiempo de formación es dar forma, dar contenido a ese amor de Dios. Yo les diría que sean capaces de atreverse a volver sobre ellos mismos, de dejarse interpelar por la actuación de Dios, porque Dios ya está actuando en cada uno de nosotros. Querer a la Compañía como madre, porque la compañía confía, te otorga diversos medios, no es mezquina, te ayuda a ordenar tu afectividad, para que prolongues tu labor con mayor realidad. Algunas pocas veces, en ese afán de poder ayudarte, la Compañía será un poco dura; que confíen, que se atrevan a poder reconocer que ese Dios que actúa, solamente quiere ser Dios y para que sea Dios debemos dejar de lado nuestros propios intereses. Reconocer en la historia de la Compañía la presencia de ese Dios que nos llama a trascender.

4. ¿A qué te dedicarás este año?

Voy a terminar mi cuarto año de teología aquí en el Perú. Estoy muy contento de volver a la Provincia. Conversé con dos compañeros: Manuel Diaz Mateos y Edwin Vásquez. Manolo me acampanará en la lectura de algunos textos de teología bíblica, Edwin me acompañará en la lectura y comprensión de algunos textos de teología moral. A la par de esto voy a trabajar en el Colegio de La Inmaculada, seré profesor de religión de quinto de secundaria, espiritual de cuarto y apoyaré en la pastoral. Integro la mesa de trabajo con jóvenes. Esas “pocas cosas”. Me dedicaré a leer, trabajar, y a volver sobre ese amor primero; reconocer que hay muchas cosas por hacer. Me dedicaré también a pensar en cómo vivir el presbiterado.

Marvin Quispe Ochoa, S.J. (Diácono). Nacido en Huanta - Ayacucho, estudió teología en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá (Colombia). Entrevista realizada personalmente en la Comunidad del Colegio de La Inmaculada.

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